No tocarse: descubre por qué es importante respetar tu espacio personal
¿Cómo evitar tocarse la cara? Es una pregunta que muchos se hacen, especialmente en tiempos de pandemia donde el contacto con las manos puede tener consecuencias negativas para nuestra salud. Tocarse la cara puede parecer un acto inofensivo, pero en realidad puede ser una fuente de transmisión de gérmenes y bacterias, lo que aumenta el riesgo de enfermedades. En este artículo, te daremos algunos consejos prácticos y útiles para evitar tocarte la cara y proteger tu salud.
“Tu rostro es tu tarjeta de presentación, cuídalo al máximo”.

Lávate las manos regularmente
Una de las formas más efectivas de prevenir la transmisión de gérmenes es lavándote las manos regularmente con agua y jabón. El lavado de manos adecuado debe durar al menos 20 segundos, asegurándote de frotar todas las áreas, incluyendo entre los dedos y debajo de las uñas. Asegúrate de enjuagar bien tus manos y sécalas con una toalla de papel desechable o un secador de aire. Además, evita tocar el grifo después de lavarte las manos, ya que podría estar contaminado.
Utiliza desinfectante de manos
Si no tienes acceso a agua y jabón, utiliza un desinfectante de manos a base de alcohol para limpiar tus manos. Asegúrate de que el desinfectante contenga al menos un 60% de alcohol y frota tus manos hasta que estén secas. El desinfectante de manos es una excelente alternativa cuando estás fuera de casa o en lugares donde no hay instalaciones para lavarse las manos.
Mantén tus uñas cortas y limpias
Las uñas largas pueden ser un caldo de cultivo para bacterias y gérmenes. Por eso, es importante mantener tus uñas cortas y limpias. Recuerda limpiar debajo de las uñas con un cepillo suave y evitar morder o raspar tus uñas, ya que esto puede dañarlas y abrir camino a las bacterias.
Evita el contacto de tus manos con tu rostro
Uno de los consejos más obvios pero, a la vez, más difíciles de seguir, es evitar el contacto de tus manos con tu rostro. A lo largo del día, sin siquiera darnos cuenta, tocamos diferentes superficies que pueden estar contaminadas. Si luego llevamos nuestras manos a la cara, estamos introduciendo esos gérmenes en nuestras mucosas, como los ojos, nariz y boca.
Utiliza un pañuelo o una toalla
Si sientes la necesidad de tocarte la cara, utiliza un pañuelo o una toalla para hacerlo. De esta manera, evitarás el contacto directo entre tus manos y tu rostro. Siempre lleva contigo un pañuelo limpio o una toalla desechable para poder usarlos en caso de que sea necesario.
Utiliza métodos alternativos para aliviar la picazón o la irritación en la cara
A veces, nos tocamos la cara porque sentimos picazón o irritación en ella. En lugar de rascarte con las manos, trata de aplicar compresas frías o utilizar cremas hidratantes para aliviar la incomodidad. Estas alternativas son mucho más seguras y menos propensas a contagiar tu rostro con gérmenes.
Evita tocarte la cara después de haber estado en contacto con superficies públicas o sucias
Si has estado en contacto con superficies públicas o sucias, evita tocarte la cara hasta que hayas tenido la oportunidad de lavarte las manos correctamente. Las superficies de uso común, como los pasamanos de escaleras, los pomos de las puertas o los botones de un ascensor, pueden ser especialmente propensas a la contaminación y el contacto con ellas puede transferir gérmenes a tu rostro.
Intenta mantener las manos ocupadas
A veces, nos tocamos la cara de manera inconsciente, sin siquiera ser conscientes de ello. En estos casos, intenta mantener las manos ocupadas con otras actividades. Puedes sostener un objeto pequeño, como un bolígrafo o una piedra, o entrelazar los dedos para evitar el impulso de tocarte la cara.
Identifica los desencadenantes
Si encuentras que te tocas la cara de manera inconsciente y no puedes evitarlo, intenta identificar los desencadenantes que pueden estar causando este hábito. Algunas personas pueden tocarse la cara cuando están nerviosas, ansiosas o aburridas. Si puedes identificar la causa subyacente, podrás buscar formas de evitarla o de hacer frente a ella de manera más saludable.
Mantente consciente y diligente
Recuerda que tocarte la cara es una forma común de introducir gérmenes en tu cuerpo y puede tener consecuencias negativas para tu salud. Mantente consciente y diligente en evitar esta acción y recuerda seguir las pautas de higiene recomendadas por los expertos en salud.
¿Por qué es importante evitar tocarse la cara?
Es importante evitar tocarse la cara porque puede ser una fuente de transmisión de gérmenes y bacterias. Nuestras manos están en constante contacto con diferentes superficies que pueden estar contaminadas, y si luego llevamos nuestras manos a la cara, estamos introduciendo esos gérmenes en nuestras mucosas del rostro, como los ojos, nariz y boca. Esto aumenta el riesgo de contraer enfermedades e infecciones.
Tocarse la cara también puede tener consecuencias negativas para la piel. El roce constante en la cara puede causar irritaciones cutáneas, acné y brotes de piel. Además, durante períodos de enfermedades contagiosas, como la gripe o el resfriado, tocarte la cara puede contribuir a la propagación de los virus.
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Causas psicológicas del hábito de tocarse la cara
El hábito de tocarse la cara puede tener causas psicológicas subyacentes, como el estrés, la ansiedad o el aburrimiento. Muchas personas recurren a tocarse la cara como una forma de aliviar la tensión o como una respuesta automática a ciertas situaciones. Para abordar estas causas, es importante analizar y comprender los desencadenantes emocionales que están impulsando este hábito. En algunos casos, puede ser útil trabajar con un terapeuta o profesional de la salud mental para identificar estrategias de afrontamiento más saludables y aprender a lidiar con las emociones de manera más constructiva.
Consejos para mantener las manos ocupadas
Mantener las manos ocupadas puede ayudar a distraerlas y evitar el impulso de tocarse la cara. Aquí te presentamos algunos consejos para mantener las manos ocupadas:
- Lleva contigo un objeto pequeño, como una piedra o un bolígrafo, y sujétalo en tus manos cuando sientas la necesidad de tocarte la cara.
- Realiza ejercicios de relajación, como apretar y soltar una pelota antiestrés, para liberar la tensión acumulada en las manos.
- Practica actividades que requieran el uso de las manos, como pintar, tejer o hacer rompecabezas, para mantenerlas ocupadas y distraídas.
Importancia de la higiene facial
Mantener una adecuada higiene facial es fundamental para mantener la salud de la piel y reducir la tentación de tocar el rostro. Aquí te presentamos algunos consejos para una buena higiene facial:
- Lava tu cara dos veces al día con un limpiador suave y agua tibia. Evita los productos que contengan ingredientes irritantes o abrasivos.
- Utiliza una crema hidratante adecuada para tu tipo de piel para mantenerla hidratada y protegida.
- Exfolia tu piel una vez por semana para eliminar las células muertas y promover la renovación celular.
- No te olvides de usar protector solar todos los días, incluso en días nublados.
- Evita el uso excesivo de maquillaje y asegúrate de retirarlo completamente al final del día.

Preguntas frecuentes
1. ¿Es realmente importante evitar tocarse la cara?
Sí, es muy importante evitar tocarse la cara para prevenir la transmisión de gérmenes y bacterias que pueden causar enfermedades e infecciones. Además, también es importante para mantener la salud de la piel y prevenir irritaciones y brotes.
2. ¿Cuáles son los desencadenantes más comunes del hábito de tocarse la cara?
Los desencadenantes más comunes del hábito de tocarse la cara son el estrés, la ansiedad y el aburrimiento. Muchas personas recurren a este hábito como una forma de aliviar la tensión o como una respuesta automática a ciertas situaciones.
3. ¿Qué puedo hacer si me toco la cara de manera inconsciente?
Si te tocas la cara de manera inconsciente, intenta identificar los desencadenantes que pueden estar causando este hábito y buscar formas de evitarlos. También puedes mantener tus manos ocupadas con otras actividades o utilizar métodos alternativos para aliviar la picazón o la irritación en la cara.
Tocarse la cara puede parecer un hábito inofensivo, pero puede tener consecuencias negativas para nuestra salud. Evitar tocarse la cara es una forma efectiva de prevenir la transmisión de gérmenes y bacterias, así como de mantener la salud de nuestra piel. Sigue los consejos y recomendaciones de higiene adecuados y mantente consciente y diligente para proteger tu salud y bienestar.